Grandes CSM de la historia chilena: Inés de Suárez, Reina de la Friendzone


0

Luego de un largo hiato desde mi última nota sobre un CSM de la historia chilena, y de muchos meses de procrastinar leer, entrevistar e investigar, finalmente me siento a escribir sobre una CSM, para que no se diga que no hay igualdad de oportunidades para ambos sexos en el Calabozo Mutante, porque esta socia se lo ganó a pulso. ¿Han cachado cuando uno a veces lee que hacen bullying a Solabarrieta y piensa “pucha, igual penita, no lo voy a huevear más” y luego ves un partido donde él narre y te acuerdas por qué merece todo el trolleo que le llega? Eso mismo pasa con esta chiquilla, que nos quisieron hacer pasar en el colegio como crack y una de las grandes mujeres de la historia de nuestro país, pero en realidad fue una CSM que seguramente tenía tatuadas esas letras en la nuca, tal como Damien tenía el 666.

Sita Inés de Suárez nació en Plasencia (así se escribe, para que no me puteen los nazis de la ortografía), una ciudad de la región española de Extremadura (no es que fuera extrema de dura como la Sigrid Alegría en su época de los autitos chocadores) en 1507; su papá tenía un peíto atravesado hace años así que estaba postrado en cama, y la criaron su abuelo y mamá, quien le enseñó el oficio de costurera para que se ganara unos pesos haciendo trajes de cosplay para chicuelas de su terruño que querían disfrazarse de cualquier cosa pero mostrando pechugas y así hacerse famosas, divas, decir que no responden inbox y que van a eliminar gente que nunca les habla.

Se juraba personaje de comic de Frank Miller la Inesita.

Pero Inesita tenía otros planes, porque esta joven y alocada tenía mucha sed de aventura y cuando Juan de Málaga, un cabro galanazo que andaba metido en las mochas de la conquista de América, le tiró los corridos, ella cayó redondita en sus cuchufletas y se casaron, sin que la doncella hubiese cumplido siquiera los veinte tiernos añitos. Y ella pensó que su vida al fin se pondría entretenida -pese a que Juan era un vividor de aquellos y llegaba siempre a casa oliendo a leña de otra chimenea, if you know what I mean-, y aprendería artes marciales, esgrima y todas esas vainas de royal rumble para lanzarse de lleno a “hacer patria” en América, pero su esposo regresó al Nuevo Mundo sin ella y la dejó sola y con los crespos hechos por diez años. Diez. Putos. Años. Los mejores y más cachondos años de la vida de Inés malgastados en mascar lauchas y esperar a que su maridito regresara a todo gas a por ella para lanzar una onda vital a su alicaído corazón.

Pero Inesita se cabreó, chavales. Joder, que no hay quien aguante tanto. En 1537 consiguió una licencia real -gracias a un par de testigos que aseguraron su cristianismo y prometiendo mulamente que iría con una sobrina, ya que a las mujeres en ese tiempo les ponían ene atados para viajar a las “Indias Occidentales”- y se viró a América, para traer a su señor esposo de las patillas directo a cumplir con sus deberes matrimoniales pero en la Madre Patria, solo para encontrarse de sopetón en el Caribe con la noticia de su muerte en la Batalla de las Salinas, ese mismo mambo en que Pizarro y Almagro se dieron y no consejos en Cuzco. Aún no llegaba a la treintena y ya era viuda, con mucha sed de verganza y unas ganas tremendas de desquitar su frustración con algún ser vivo al cual “cristianizar”.

Así que doña Inés, instalada en unas tierras random que le dieron como compensación al fallecimiento de su inútil marido, estaba pensando en su futuro y jurando por su vida nunca más creerle nada a un chico malo y aventurero porque te rompen el corazón, se curan y se tiran a otras minas y más encima te dejan a tu suerte sin decir ni pío, cuando Pedro de Valdivia, otro hueón de la misma calaña que su difunto esposo, apareció en su caballo, con su barba y bigote, todavía más chamullento y canchero que el muertito, se jotearon pesado por un tiempo y, cuando ya estaba a punto de cortar los elásticos de los churrines, Inesita tuvo una epifanía.

 

¿Saben quiénes eran tan brutos y sanguinarios como Inés de Suárez? Los os orcos de Warcraft, luego de beber la sangre de un demonio. De un demonio, csm. Y esta estaba en todos sus cabales, se supone.

De pronto, logró desdoblarse y mirar la película desde el otro lado; seguramente su marido se la gorreaba tupido y parejo cuando andaba en América al igual que lo hacía en España, tal como Pedrito de Valdivia trataba de hacer ahora, deshonrando a Marina Ortiz de Gaete, su esposa que estaba en la península ibérica en una situación muy similar a aquella forzosa virginidad en que Inesita estuvo sumida, refregándose contra las murallas y enojada todo el tiempo con el mundo. Y se dijo “no, esta no la repito dos veces, yo ahora me lanzo ctm”. Inés de Suárez y Pedro de Valdivia iniciaron una relación clandestina y, cuando hacia fines de 1539 don Peter enfiló hacia Chile para iniciar su expedición, Inés le pidió permiso a Francisco Pizarro para acompañarlo en su comitiva. Sería, en la ficción, una sirvienta del socio para que la Iglesia Católica no pusiera el grito en el cielo, porque matar indígenas en el nombre de Dios si eres hombre era la cumbia pero no si eres mujer porque la GCU de esos siglos se escandalizaba, y además cornear de manera tan descarada a la señora de don Peter la mandaba directo donde Don Sata y sin derecho a pataleo, e Inesita era súper devota.

Hasta aquí, solo es la historia de una chiquilla con hartas ganas de portarse mal y sin los medios ni la venia de la sociedad hipócrita de la época para soltar las trenzas all night long como ella quería. Eso no la hace una CSM, sino una mina valiente, aguerrida, empoderada de su sexualidad y absolutamente chata de postergarse por el qué dirán; era la reina de la friendzone y no porque su mino no la pescara, sino porque no la dejaban comérselo en público, y nadie merece esa tortura hueón. Yo anduve con una mina que pololeaba con otro loco por seis meses y no le doy a nadie el ser patas negras, es una mierda. Me banco a esta socia todo el rato, y si algún día tengo una hija le pondría Inés de Suárez Sandoval peeeeero su faceta CSM empezó justo en la expedición a Chile y todo lo bonito de su heroica figura se va a las pailas, porque ningún merequetengue justifica todas las atrocidades que esta minurri cometió sin que nadie la obligara, solo por vocación de killer instinct.

Esta es la historia, pongan atención, de cómo su vida se transformó; los historiadores se portaron mal con Inesita porque eran unos machistas que veían con malos ojos su relación de casi diez años con don Peter, ya que se movían tomados de la mano y dándose agarrones sensuales entre los soldados sin ningún drama, pero en sí la señora fue una crack de los combos y espadazos. Y al uno empezar a profundizar en sus “hazañas” es cuando se va de raja. Porque Inés de Suárez era la Joffrey Baratheon de los españoles, y cuando los coñazos dudaban en sus estrategias para amedrentar a los “salvajes indios” que “osaban atacarlos si ellos solo venían a cristianizarlos y darles cultura”, Inés iba siempre un paso más allá en el gore y el chocolate.

“Tropa de cobardes, yo no tendré polla pero tengo más cojones que ustedes, gaznápiros” dijo Inesita, y repartió fatalities a todos los caciques capturados de Michimalonco.

 

Militarmente era seca, y por eso ganó un gran respeto en la sociedad de la época, pese a los que la pelaban por ser patas negras. Encontró agua en el desierto y salvó a su tropa de morir de sed, descubrió una conspiración contra su amado Pedro de Valdivia y todo el mundo dijo “qué mina más pulenta”, pero eso solo dio a Inés más poder para que sus opiniones y decisiones sobre cómo enfrentar el asedio indígena se escucharan más fuerte y pesaran de manera gravitante a la hora de los quiubos. Más encima, los soldados la querían y la respetaban porque en combate ella era dedicada y caritativa, curando sus heridas, preparándoles comida y manteniendo la fe por el tatita Dios en alto. Esta socia era de temer, y bien lo sabrían los aborígenes chilenos.

Cuando llegaron al valle del Mapocho, los “conquistadores” armaron un asentamiento más o menos para empezar a trazar líneas para la colonización del nuevo territorio, pero apenas siete meses desde que se sacaron las maletas del lomo, el 11 de septiembre de 1541 -desde ahí que anda quedando la cagada en Chile ese día-, el toqui Michimalonco atacó a los españoles junto a sus valientes indígenas, no buscando otra cosa que recuperar el terreno que les pertenecía y expulsar a los extraños. Como siempre pasa en estas historias, el mandamás Pedro de Valdivia andaba en otro lado y, sin Goku, quedaban puros Yamcha, Krilin y Ten Shin Han entre los españoles; la mayoría de los soldados eran o muy viejos, o jóvenes y sin mucha experiencia. Los “conquistadores” estaban en la B, con saldo en contra y debiéndole fichas del flipper a todo el mundo, cuando Inesita intervino para salvar la rumba con su brutalidad.

Los “onda vital a todo gas Don Pepe y los Globos” lograron, a duras penas, capturar a algunos caciques y mantenerlos prisioneros, e Inesita dijo “aquí está la mía, ahora van a aprender estos indios, me cago en la puta de la leche joder”. La señora sugirió que, para frenar el embate de los indígenas, había que meterles miedo, y no se refería a mandarles fotos de Gustavo Hasbún en pelotas a sus rucas para que perdieran cordura al instante. Con los ojos inyectados en sangre, exclamó “a estos indígenas hay que decapitarlos, y luego lanzar sus cabezas por arriba de los murallones para que los otros invasores huyan como los cobardes que son”. Los soldados se miraron con cara de circunstancia y se negaron, respondiendo que el plan era utilizar a los caciques como moneda de cambio para recuperar prisioneros compatriotas y forzar la retirada de las huestes de Michimalonco, pero Inés les dijo “no hace falta tanto rollo, so capullos”, y ella misma les cortó la cabeza con su espada, uno por uno, para enseñar a sus dirigidos lo que es tener cojones, pensando en su lógica brutal que esta acción los llenaría del valor que necesitaban para seguir luchando.

… cabra CSM no más.

A ver, yo sé que todo esto puede parecerles no tan terrible como para considerarlo una CSM porque están acostumbrados a una lógica Call of Duty de vencer o morir, y ver cabezas en una estaca les parece la zorra y gritan “¡Lok’tar ogar!” cada vez que se toman una piscola al seco, pero vamos a los hechos. En retrospectiva y contexto, esa acción hizo que Inés de Suárez fuera una heroína española y las puertas del Valhalla se abrieran ante ella. Ragnar Lothbrok le habría gritado “¡Hoy cenaremos con Odín y Thor!”, y muchos conquistadores mongoles la habrían aplaudido de pie. Pero que no se nos olvide que esos iconos de la historia son, precisamente, la gente más brutal que recuerdan nuestros libros. Cabros, no está bien hacer eso. En el mundo moderno, eso es lo que hace ISIS o Al Qaeda, y todos odiamos a esos hueones. Fue una crack en sus años, pero si hoy fuera un personaje del Dragon Age: Inquisition, todos los otros personajes de la party habrían reprobado sus acciones, y probablemente al terminar la misión alguno la habría abandonado, porque hay un concepto que se llama humanidad y que ningún “cristianizador” de la época tenía muy metido en el cerebro. Jueguen el The Witcher 3 pensando así, a ver qué tan lejos llegan.

Lo único bueno de Inés de Suárez para mí es este parque en Providencia que lleva su nombre, y que si hablara… uf.

Inesita era cruel como ella sola, y tallas así las fue repitiendo copiosamente a lo largo de los años. Y como dice el adagio, “el odio solo engendra más odio”, y si una mina loca te lanza de repente en las manos la cabeza de tu papá o tu tío, ¿qué harías? ¿Dirías “chucha, estamos en guerra, a veces se gana y a veces se pierde”? Se me ocurren españoles más violentos y chacales, por supuesto, pero el doble estándar con que se honra a una mina que solo masacró indígenas sin asco y luego iba a rezarle a la Virgen de Monserrat a la que adoró hasta los 74 años cuando estiró la chala, me rompe los compañones. Fue una CSM, diezmando a los indígenas que reclamaban su legítimo derecho a repeler a estos invasores que no le pidieron permiso a nadie para llegar a poseer sus tierras, y siendo particularmente sangrienta para matarlos con el fin de insuflar heroísmo en su ejército.

Al final, acabó sus días sin el amor de su vida, porque debido al concubinato que llevaba con Pedro de Valdivia y que tenía a la Iglesia Católica y a la Corona Española con lipiria, a don Peter lo juzgaron por adúltero y solo lo absolvieron bajo la condición de que abandonara a Inesita, lo cual hizo y ella luego contrajo nupcias con Rodrigo de Quiroga, un amigo de don Peter que luego llegó a ser Gobernador y ella por ende Gobernadora, dejando atrás sus días de mujer en las sombras y de sádica conquistadora.

“Heroína de la defensa de la ciudad”, ¿de quién? ¿De los que ya vivían aquí antes que llegaran hueones que no tenían pito que tocar acá?

Sin embargo, me carga que transformen la historia de Inés de Suárez en un amor trágico, en un dramón de aquellos y en un símbolo de la mujer fuerte y la cacha de la espada. Para eso tienen montones de chilenas secas, que nunca le cortaron la cabeza a nadie ni contrariaron la poca dignidad que tenían las tropas españolas solo para combatir la fiereza indígena nacional con más sangre y demencia. Esta socia sería del club de fans de Ramsay Bolton, y a mí no me engañan; estaba deseando dejar la crema desde que se casó con su primer marido en busca de aventuras; lo que ella siempre quiso, tal vez, fue que llegara el momento de probar de qué estaba hecha, y no era precisamente para remendar costuras. Fue una CSM sádica, salvaje y brutal, reina de la friendzone y que, aunque los libros la recuerden como una valiente, para mí nunca será más que una asesina de sangre fría.

Y los que piensan “pero Inés de Suárez fue un moco de pavo comparada con otros que sí se cagaron a los indígenas en Chile y cuático”, tranquilos; tengo a unos cuantos CSM más en carpeta, y esos sí que son simios.


Like it? Share with your friends!

0

What's Your Reaction?

hate hate
0
hate
confused confused
0
confused
fail fail
0
fail
fun fun
0
fun
geeky geeky
0
geeky
love love
0
love
lol lol
0
lol
omg omg
1
omg
win win
0
win
Javosandoval

0 Comments

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *

Bitnami